lunes, 26 de enero de 2009
Sueños
No podía respirar bien, al despertar note una presión en el pecho, y el miedo me helo la sangre, los ojos aún veían con neblina ya que el despertar no había acudido a mi con toda su intensidad. Me palpe el pecho, y note el pesado libro, mis sueños vinieron a mi, y recordé el amargo sabor de la batalla en mi boca, la sensación de la perdida, y la seguridad, de que los sueños, sueños son. Me incorpore, recordé que tenía cosas que hacer, que las dejé sin hacer al acabar el día, tenía ganas de hablar contigo de contarte las noticias que me habían cambiado el presente. Pero hay veces que al mirar no siempre puedo verte, esperare paciente, a que el tiempo nos dedique su atención.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario