Sé que quieres hablar conmigo, que te rondan cientos de preguntas, que callas más de lo que te gustaría... y ahora te doy la oportunidad de que expreses todo lo que sientes, no hace falta conciencia, ni barreras, sólo explícame, lo que te rompe el alma, ese peso que llevas y no ves.
Todo se desmorona, no encuentro un porqué, ni un por quien, a mi alrededor los naipes van cayendo y sólo pienso cuando me tocara a mi, esto que me diste va a matarme, esto que yo guarde como el gran tesoro me arrastra junto a las personas que quiero, y no consigo darme cuenta, levantarme y tirar. ¿Dónde perdí el punto?, dime si algo de esto merece la pena, ¿por qué lo pones tan difícil? Si luego al final no queda nada, y la justicia sólo es una ilusión, entonces no entiendo nada. Tanto odio, tanta envidia, y sobre todo, no entiendo tanto miedo. De que me sirven las respuestas, si cuando levante no recordare nada.
No puedo darte las repuestas que ya sabes, sólo puedo acompañarte en tus sueños, sabes que es tan difícil que aunque quisiera explicártelo no entenderías que al final sólo queda el amor. No como deseo, ni como pasión, sino con sentimiento puro, arraigado en la parte más profunda, en la parte de ti que me pertenece. Y todo lo demás son complicaciones que os empeñáis en poner en el camino, como sino fuera complicado ya. Pero tienes que ver al ángel, detrás de todo, para eso te di lo que guardas, porque tu mejor que nadie podrás ver al ángel.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario